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Como ya sabéis, este año Carla ha empezado el cole de los mayores. Su profesora me dijo que el primer proyecto que iban a desarrollar era el reconocimiento del nombre propio. Nosotras ya llevábamos tiempo con este tema, siempre jugando, nunca le ha dado un papel y boli para que lo escriba o repase, nada parecido.

Me parece muy importante que sepa identificarlo, ya que al entrar al cole lo va a tener en todas partes, el perchero, la caja de actividades, su baby,...

En casa no lo hemos trabajado a nivel oral, sino iniciando en el nivel escrito, pero sin escribir, sí, así es. De este modo Carla hace mucho tiempo que reconoce su nombre al verlo escrito. Os pongo ejemplo de nuestra manera de trabajarlo.

Cuando aprenden a escribir su nombre es algo muy especial para ellos, contiene un valor afectivo muy importante; les pertenece y lo van a llevar toda la vida.

El nombre propio es su primer abecedario, a partir de él irán aprendiendo el resto de letras.

Cuántas letras componen mi nombre? cuántas se repiten? Es más largo o corto que el de mi hermana, el de mamá, el de papá? Buscamos las palabras que empiezan por la misma letra que su nombre. Al comenzar el curso, Ella me decía los nombres de sus compañeros y yo los escribía y comparábamos. Aquí tenemos una anécdota, siempre me decía la S de Esteban, y yo le rectificada, Carla totalmente cabezona en que empezaba con S, hasta que le pregunté a su profe y me dijo que sí, que el niño en cuestión se llama Jonh Stevan.

Y de repente, llegó el día, sin decir nada, estaba pintando con ceras y la veo que empieza escribiendo la C, seguido la A, y así hasta que completó CARLA, yo alucinaba, me sorprendió.

Reconocimiento nombre

Ahora su nombre lo escribe sin problemas (a su manera, aunque yo lo veo precioso), y para el resto, le voy diciendo yo las letras y Ellas las va escribiendo. Algunas letras no las conoce por el nombre, pero le digo, la F de Francisco, la M de Marina.

En definitiva, crecen muy rápido y absorben como esponjas. Aprenden a pasos agigantados.

Espero que os hayan gustado estos juegos y los pongáis en práctica con vuestros peques. Estaré muy contenta si me lo contáis. Y si os gusta mucho, mucho el post, no dudéis en compartirlo!!

Besos

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Mi peque mayor empieza el colegio por primera vez, "el cole de los mayores" dice Ella, y yo digo el cole con sólo 3 añitos. No lo puedo evitar, tengo sentimientos encontrados.

Por una parte siento angustia; cómo lo afrontará, por otro lado pienso que va a ir muy bien, ya ha estado en la guardería y le encantaba, lo pasaba en grande. Llevaba ilusionada y salia feliz.

Primer día de colegio

Aún así, siento que es la primera vez que se enfrenta a un sitio desconocido, a personas desconocidas, en fin. En la guardería entró con 9 meses y ha crecido con Ellas, mis chicas que las llamo yo. Ahora tendrá amiguitos nuevos y un centro escolar nuevo y muy grande. Siento cierto modo, cierta pena.

Por otro lado es una niña que se adapta muy bien, es muy buena y comprensiva. Acepta las normas de buen grado. Hemos estado estos últimos dos meses juntas las 24 horas, yo cogí permiso en el trabajo y hemos disfrutado del verano con la familia, esto conlleva otras rutinas, otros horarios, otra casa, irnos al pueblo, otras normas.

A principios de septiembre volvimos a casa pensando en ir adaptándonos poco a poco a lo que va a ser nuestras rutinas, e ir haciendo más fácil el inicio escolar:

* Empezamos regulando los horarios, sobre todo de sueño, ir adaptándolo al que va a ser durante el curso.

* Antes de empezar el proceso de adaptación la llevé a visitar su nuevo colegio. No pudimos conocer a su maestra, pero sí vimos el cole, su clase llena de juegos y el patio.

* Recogimos el uniforme, le íbamos preguntando si le gustaba, si se lo veía bien, si quería baby o no.

* Los tres días anteriores al inicio de adaptación fuimos tachando los días en el calendario, y teníamos marcado en rojo el primer día de colegio.

* Al lado del colegio hay un parque infantil, una mañana fuimos y le explicamos lo cerquita que está, que algunos días podríamos quedarnos a la salida.

Llega el día, el día marcado en rojo, yo estaba con un sentimiento raro, un poco de añoranza por mi bebé, ha crecido muy rápido y ya es toda una niña, parece una mujercita. Pues bien, ese sentimiento no podía mostrárselo a Ella. Entré a la habitación y la desperté con alegría, calma, serenidad.

Llegamos al colegio y los papás podríamos quedarnos allí, Carla quería enseñarnos todo y descubrir cada rincón de su clase. Se mostraba feliz. Al cabo de media hora, Ella se quedó en clase tranquila y yo salí de allí teniendo la certeza de que todo iba a ir bien.

Al día siguiente, los papás no entramos en clase. Durante el camino la iba animando y explicándole que no entraría en su clase con Ella, y su respuesta me sorprendió:"claro mamá, el cole es para niños, las mamás no vienen". Mi niña es mayor.

Llegamos a la puerta de clase, me dió un beso y le dije que en un rato volvía a recogerla. Pasó dentro sin pensarlo, al salir se me saltaron las lágrimas.

En definitiva, cualquier cambio lleva su proceso de adaptación, y mientras más calmados y tranquilos estemos los padres, más fácil será para nuestros pequeños. Y aunque nosotros estemos angustiados, jamás lo mostraremos a los niños.

Por último, desearos suerte a todos los que estáis pasando por este período.